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Omar Acedo: Bitácora en la frontera

Publicado: 26 de febrero de 2019 a las 08:57 | Última actualización: 26 de febrero de 2019 a las 13:12

Omar Acedo, cantante venezolano y miembro de la Juventud del Psuv Omar Acedo, cantante venezolano y miembro de la Juventud del Psuv

Omar Acedo, cantante venezolano y miembro de la Juventud del Psuv
Con el Mazo Dando

El 22 salí a un viaje de rutina para quien la música es su vida, lleno de ganas, de alegría, pero sobre todo de esperanza, recuerdo claramente cada amenaza recibida por haber sido convocado, nada de eso socavó mis ganas de una vez más interpretar mis canciones y acompañar a mi gente con mi canto, sin novedad alguna interprete letras que nos unen como pueblo noble amante de la libertad, pero sobre todas la cosas profundamente chavista, después de cantar, decidí quedarme a vivir en persona lo que iba a suceder. Con mucha ansiedad no puedo negarlo, espere la caída de la noche y entre oraciones y pensamientos cerré los ojos porque me sentí seguro donde pernoctaba, pero fue inmediato cuando tempranito en la mañana del 23 de febrero desperté donde no debía, según todos los que me quieren o según los que le temían a la fecha y me dijeron que podía ser el final.

Detonantes del silencio sonaron las campanas de una iglesia en territorio vecino anunciando que el sol bañaría de luz nuestro sendero, una tensa calma fue abruptamente interrumpida cuando una tanqueta de “defensa de orden público y nuestra soberanía” se convirtiera en el primer capítulo de un día lleno de historia, recuerdo claramente el sonido de las campanas y el escándalo generado por la tensión, pero decidí no levantarme porque me sentía seguro, pero al salir del cuarto recibí de primera mano la triste noticia de que un vehículo de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) arrolló todo lo que consiguió a su paso, incluyendo seres humanos en un puente fronterizo. De inmediato pensé: El día será difícil pero capaz que pasa volando; y me comí mi arepita mañanera viendo las noticias, entonces empezó el show mediático súper bien montado. La tanqueta que pasó era recibida casualmente por un político prófugo de la justicia venezolana y este individuo contaba con al menos dos decenas de cámaras que en territorio extranjero esperaban el momento en muy buena posición para las tomas que comenzarían a dar la vuelta al mundo, por supuesto la noticia fue que las Fuerzas Armadas Bolivarianas se le están volteando a Nicolás Maduro, 4 miembros desertores de las mismas pisan tierra colombiana y reconocen al forastero como comandante en jefe; mi respiración comenzaba a acelerarse y la impotencia se apoderaba de mí, sabiendo que eso era verdad que realmente sí sucedió, lo que no se dijo nunca al mundo es que esos desertores o traidores arrollaron a dos ciudadanos en nuestro territorio por su afán de cumplir las órdenes de los que compraron su conciencia y que esos venezolanos estaban siendo trasladados con heridas graves a centros asistenciales de nuestro país. Enseguida supe que no sería juego lo que me tocaba vivir, acto seguido escuché de cerca cuando se empezaron a llamar las fuerzas de inteligencia y liderazgo de nuestra revolución, comenzaron a brotar nombres, apellidos, rangos y yo en medio de un fuego cruzado de información clasificada que aclaraba más mis sentidos aún aturdidos, de repente llegó el momento que se había hecho distante para mi, el “vamos al puente a apoyar a nuestro pueblo que está frenteando”, llegué con un grupo de amigos que conocía de vida pero que esta vez estaban acorazados en valor y amor a la patria, con uniformes y liderados por un patriota a toda prueba, un líder indiscutible en esta batalla, Jose David Cabello y su equipo del Seniat; justo ahí estaba yo caminando hacia el puente con mi ropa de canto que no compaginaba con el momento. Llegando vimos, ya en el sitio, a un aguerrido camarada quien declaraba a nuestro pueblo lo ocurrido, el compañero Freddy Bernal y su equipo, comenzaron a aparecer las caras conocidas y me sentí en familia, Darío, Piñate, Pinto, Jeison, Sancocho, en fin muchos camaradas que sentía que era normal verlos al frente pero para ellos lo que resultaba raro era mi presencia ahí, sus palabras nunca se me olvidarán, casi todas convergían en lo siguiente: “Que bueno que estás aquí”, me sentía muy bien, pero mejor me sentí cuando mi pueblo, mi gente, mi juventud amada me reconoció y junto a ellos entoné de nuevo mis canciones, esta vez sin tarima, sin sonido y sin nada, solo valor y amor a nuestra gente... Todo parecía normal en ese paso fronterizo, ya ellos habían realizado el primer movimiento pero creo que las campanas sonaron antes de tiempo y no le dieron resultado, después de unos minutos en ese lugar, entre fotos, cantos y consignas en apoyo a la patria y a La Paz, vimos cómo comenzaron a llegar grupos de personas con consignas de guerra y amenazas a nuestras fuerzas, improperios e insultos. Nada relevante. Solo un sonido un poco repetitivo de un helicóptero que sobrevolaba el área limítrofe de nuestro suelo pretendía generarnos zozobra y tensión, y un dron colombiano violaba nuestra frontera como esperando que agentes violentos se presentaran para permitirles continuar su plan, pero ese momento no llegó, solo chavistas de este lado dispuestos a todo lo que fuera necesario por preservar nuestra soberanía.

En eso todo parecía calmarse y recibimos la alerta de que el movimiento frustrado en el puente Simón Bolívar daría paso a un nuevo escenario en Ureña y Tienditas, empezaba a ejecutarse el plan golpista por los que aún en este momento siguen apostando a la violencia. Mientras nos dirigíamos a la zona, nos encontramos todo lo contrario a una voluntad de acceso para la supuesta ayuda humanitaria, solo guarimba y bloqueo de vías, en ese momento ya en Ureña habían escuelas, con juventud patriota, secuestradas y cercadas por grupos violentos con banderas de “Paz” pero con pensamiento bélico; una vez más incendiaron una unidad de transporte público, el mismo guion fascista de siempre. Desmontando cada uno de las guarimbas logramos llegar a Tienditas, y en el extremo venezolano de este puente nos recibió la juventud patriota que, sin duda alguna, tenía muy claro que había llegado la hora de defender la patria, juntos caminamos hacia la línea fronteriza y nos recibió el MG. Bernal, con su voz serena y una firmeza espiritual nos dijo: “En manos de Cristo nosotros venceremos y aquí estaremos atentos al llamado patriota”. Su recomendación fue: Gritemos consignas de alegría, celebremos La Paz y sobre todo descansen... Inmediatamente se comunicó con el MG. Bernal nuestro Comandante en Jefe y Presidente constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, sus palabras de acompañamiento despertaron el ímpetu combativo... después una llamada del Capitán Diosdado nos dejaba claros, a todos los que en primera fila esperábamos una información, que nuestra Fuerza Armada se encontraba articulada en bloque y de manera irreductible. Ciertos problemas de comunicación permitieron que por primera vez me sintiera activo y en situación de combate en un día donde se respiraban aires de golpe y sin quererlo empezó mi teléfono a servir de vía de comunicación entre los líderes de nuestro grupo y altos funcionarios del gobierno,  sentía dentro de mí  que era el encargado de las comunicaciones, entre adrenalina e incertidumbre traté de administrar la carga de mi celular, nunca perder la señal y además no borrar de mi mente cada minuto para poder escribirlo. De pronto ya eran las 2:00 de la tarde, la frustración de un plan caído desde su génesis desató la guerra de falsos positivos... que se volteó la GNB y un grupo del ejército en Boca de Grita, que se apoderaron de un BN-4 y vienen a tomar los puentes, etc. Casi al mismo tiempo que la información, el capitán Diosdado Cabello, cerebro articulador de esta batalla, estableció contacto con el capitán Marcano La Cruz (recuerdo claramente su nombre), quien confirmó que efectivamente hubo una situación comprometida, que se encontraban apertrechados y que requerían apoyo, minutos después nos confirmó el capitán Diosdado que habían recibido la colaboración de la población y que en perfecta unión cívico-militar, la tropa y el pueblo, habían recobrado el control de la situación y ya habían quitado el BN-4 a los grupos armados. Sin duda las fuerzas armadas defenderían la Patria hasta con la vida de ser necesario, ese foco de violencia neutralizado desató una cuarta fase, ya que no les funcionó los traidores en el puente Simón Bolívar, no funcionó la violencia desatada en Ureña, no lograron tomar Boca de Grita, pero continuaban en su guion violento. En la emboscada de Tienditas, donde todos los grupos de Ureña y San Antonio pretendían tomar el puente, un piquete de hombres y mujeres con patria en los ojos esperaban para preservar el orden en el espacio, nuestro grupo se desplazaba a la aduana principal de San Antonio y justo en el aeropuerto Juan Vicente Gómez confirmamos la información ante nuestros ojos, decenas de motos con encapuchados y grupos con armas de fuego acompañaban a una gente gritando libertad, una cosa tan discordante y carente de coherencia me dejaba claro que el panorama iba a complicarse, solo veía mi reloj y cada 15 minutos escuchaba entre voces: “Nos quedan pocas horas de batalla ellos abandonan el Combate a las seis de la tarde”. En nuestro regreso estuve envuelto en un episodio que nunca olvidaré, un ataque de violentos que pretendían tomar el control de Tienditas, pero que fue neutralizado de manera inmediata por los cuerpos de seguridad y el grupo en el que por coincidencia estaba yo... regresamos a Tienditas a informar que venía esa arremetida y entre opiniones y posturas encontradas se tomó la decisión de hacernos con el control de la situación y desmontar una movilización que se desgastó en menos de 15 minutos, gracias a los valientes héroes de nuestra fuerza armada de la GNB, quienes pese a las adversidades y condiciones logísticas contrarias defendieron con dignidad y entusiasmo su uniforme y sobre todo fueron leales a su juramento de proteger la patria y la soberanía de cualquier agresión internacional, sin dejar a un lado a nuestros caballos de acero quienes de manera inmediata se volcaron a defender nuestro territorio acompañados de la

Los miembros de la Juventud del Partido Socialista Unido de Venezuela, fuimos quienes en Tienditas dimos la batalla.  De esta forma el pueblo, la Fanb y los patriotas evitamos la masacre a donde pretendían llevarnos. Los que estábamos ahí sabemos con detalle cómo fue que sucedieron los hechos, al no conseguir los drones que volaban en el lado colombiano la multitud concentrada en suelo patriota, parecía inminente la orden de desistir de esa maniobra y necesitar otra escaramuza para generar el escenario necesario para violentar nuestra jornada de defensa en pro de la Paz. Automáticamente, al diluir los focos en Tienditas, al otro lado de la frontera se veía con desilusión en sus rostros como se les ordenaba desmontar el show mediático preparado para el ingreso de la supuesta “Ayuda”; caras de derrota empezaban a salir en los noticieros y éstos a tratar de disimularlas, los canales fascistas buscando nuevas alternativas de programación, sus expectativas estaban por debajo en los hechos, aún no tenían el muerto que necesitaban... entramos así a un pequeño espacio de calma, pero apareció de pronto una noticia muy bien elaborada,  tres camiones intentaron rebasar la línea fronteriza violando nuestras leyes de sanidad, migratorias y de seguridad nacional y un video del forastero en la puerta de un camión haciendo creer que acompañaba esos hechos, una vez más los medios engañando con falsos positivos y jugando con fuego, y cómo literalmente lo escribo empezó la arremetida con bombas molotov ante la vista de autoridades fronterizas vecinas que no hicieron nada por contener la violencia más bien auparon el conflicto, el forastero no volvió a pasar por ahí, los dejó solos echando fuego y él con su camisita planchada y su aire acondicionado en alguna finquita... acto seguido, con su misma violencia fueron encerrándose en su odio y por cosas de Dios una bomba les hizo el panorama complicado, se les quemó su propio camión en la vanguardia de la caravana y en suelo vecino. Si mezclas frustración, con gasolina, morteros con pólvora, fuegos artificiales, candela y cartón no esperes algo distinto, al ver que una molotov quemó la gandola procedieron a saquearlas y con desespero trataron de sacar lo poco que les quedó en su mala praxis de asalto a nuestro país de forma “pseudo Humanitaria”, el resto de los camiones fueron devueltos al lugar de donde salieron, pero la noticia que recorría el mundo era que las fuerzas de orden público de Venezuela PNB, GNB, ENB y colectivos habían quemado el camión y robado el resto, información desmontada al caer la noche por el mismo canciller colombiano que dijo que ellos las habían mandado a guardar en los centros de acopio, en fin aquí la apuesta sí fue que nosotros les respondiéramos a la violencia y mostrarnos como ellos necesitan ante el mundo. La escalada arreció su fuerza y empezó a ganar terreno hacia nuestro territorio con intimidación, armas de fuego y objetos contundentes que generaron múltiples heridos en nuestras filas de patriotas, cuando la cosa estaba girando a favor de la violencia logramos llegar al sitio, mi primera impresión fue la de ver a nuestro pueblo reclamando acompañamiento en la batalla y llorando la patria, un pueblo consciente que pedía refuerzo a gritos para los guardias que estaban ya desgastados tras casi 12 horas de asedio, amenazas e insultos, en ese momento se rompieron las posturas, los rangos, distinciones, cargos, éramos todos gritándole al unísono al mundo que esta patria nos retumba en las entrañas y que este era el momento de sellar el triunfo de un pueblo en pleno combate. Fuimos liderados por la fuerza popular, porque así fue, el que diga lo contrario miente, fue nuestro pueblo valiente quien tomó la vanguardia de la lucha y por trochas, debajo y sobre del puente defendió nuestro suelo con alma y espíritu libertario... en honor a nuestro Comandante Hugo Chávez y sobre todo haciendo honor al puente donde se selló la victoria del 23F, no podía llevar otro nombre que el de nuestro Padre Libertador Simón Bolívar. En fin, con rostros llenos de sangre, cabezas vendadas, piernas rotas, descalzos, heridos y agotados, pero sobre todo llenos de moral y de dignidad por una gesta heroica nuestro pueblo gritó al mundo que la batalla de San Antonio y Ureña, se ganó en Tienditas y se coronó en el Puente Internacional Simón Bolívar.

OMAR ACEDO

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