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¡Entérate! Encerrar a los niños inmigrantes es una práctica nada nueva en Estados Unidos

Publicado: 2 de julio de 2018 a las 12:40 | Última actualización: 2 de julio de 2018 a las 16:14


El pasado 19 de junio, el mundo se horrorizó al escuchar como agentes fronterizos en Estados Unidos (EEUU) se burlaban del llanto de niños y niñas inmigrantes que habían sido separados de sus padres.

“Bueno, parece que tenemos una orquesta aquí (...) Lo que falta es alguien que la dirija”, se escucha decir a uno de los agentes entre los sollozos de una decena de menores centroamericanos en un audio que divulgó la Organización No Gubernamental ProPublica.

Esto, aunado a la noticia de que el gobierno de Donald Trump, había separado a 2 mil infantes de sus padres, así como las imágenes de un centro de reclusión en donde se ve a menores de edad inmigrantes encerrados en jaula, sacaron a la luz pública lo peor del imperio estadounidense, el maltrato hacia los niños y niñas. Una práctica que vale decir, no es nada nueva en ese país.

Por ejemplo, en la época de la esclavitud, los bebes eran arrancados de sus madres, cuando ellas o sus hijos eran vendidos como esclavos, recordó recientemente el diario The Washington Post en un trabajo titulado Bárbaro, y que citó el pasado 23 de junio la BBC Mundo.

Tras la Masacre de Wounded Knee en 1890, en que el ejército estadounidense mató a 150 hombres, mujeres y niños indígenas, las autoridades obligaron a los pueblos originarios a a enviar a sus hijos a escuelas del gobierno o eclesiásticas, recordó por su parte la agencia de noticias AP, citada el pasado 20 de junio por el portal Milenio.

Otro caso de separación de niños de sus padres, ocurrió en 1930, cuando el gobierno estadounidense realizó una deportación masiva de inmigrantes mexicanos en la década de 1930, que llevó a muchas familias a esconder a sus niños (ciudadanos estadounidenses) con familiares en EEUU, para que ellos no fueran obligados a ir a un país que no conocían, publicó el diario Chicago Tribune, citó la BBC Mundo.

El otro momento se registró a partir de 1942, cuando Estados Unidos estaba en guerra contra Japón, el gobierno estadounidense mandó a ubicar a unos 120 mil ciudadanos de ascendencia japonesa en campamentos de detención. Entre ellos había unos 30 mil niños, relató AP.

En pleno siglo XXI

De hecho, en octubre de 2014, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (Cidh) solicitó a Estados Unidos, cerrar los centros de detención de niños y familias inmigrantes habilitados tras la llegada masiva de menores centroamericanos este año y a encargar una investigación independiente de las denuncias de supuestos abusos en esos lugares, reseñó en esa oportunidad Telesur.

Un mes después, el Comité contra la Tortura de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) criticó  la política migratoria en Estados Unidos, en especial el trato a miles de menores de edad indocumentados por parte de las autoridades de ese país.

Ese mismo año, el entonces presidente del Partido Democráta, abrió nuevos centros de reclusión para niños migrantes no acompañados, ante la “oleada” de llegadas de menores de edad indocumentados provenientes de México y el llamado Triángulo Norte, conformado por Guatemala, Honduras y El Salvador.

En agosto de 2015, una juez federal en California ordenó al gobierno de Estados Unidos la inmediata puesta en libertad de niños migrantes retenidos en centros de detención para familias "sin dilación innecesaria", y que, en la medida de lo posible, estén acompañados por sus madres, según documentos judiciales, reseñó en esa oportunidad el portal guatemalteco Prensa Libre.

Pero la detención y la reclusión en jaulas, no es lo único que deben enfrentar los niños inmigrantes en Estados Unidos, pues también son víctimas de abuso sexual.

En enero de 2016, una investigación de The Associated Press (AP), reveló que las autoridades fronterizas estadounidenses, dejaron de cumplir con ciertas políticas de protección de menores y colocaron a algunos de los niños en hogares donde fueron agredidos sexualmente, privados de alimentos u obligados a trabajar sin compensación,  reseñó en esa oportunidad el portal Chicago Tribune.