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Guerra social contra la democracia soberana

Publicado: 12 de junio de 2018 a las 07:00 | Última actualización: 11 de junio de 2018 a las 20:29

Constituyente María Alejandra Díaz Constituyente María Alejandra Díaz

Constituyente María Alejandra Díaz
Foto: Archivo

Fuerzas terribles, aplicando violencia especializada libran la Tercera Guerra Mundial: ricos contra pobres, haciendo del mundo un infierno, sembrando la miseria y la ira generalizada.

Astutamente invisibilizada, esta violencia no deja de manifestarse en pequeñas guerras totales -guerras sociales según Joxe- donde masacran y torturan a civiles indefensos, eliminan, confiscan, disminuyen y niegan todo tipo de derechos, mientras protegen las ganancias de los poderosos del mundo: 60 personas poseen el 55% de los recursos del planeta.

Todos aquellos políticos defensores de los intereses de los ricos, son enemigos de los trabajadores, militantes del sistema neoliberal, pretenden aplastar la posibilidad de los hombres a una vida digna. Su adaptación a las nuevas tecnologías, les permite aplicarlas selectivamente al resto del planeta en forma de tecnocracia; expropiándonosla se apropian de la plusvalía cognitiva producto del trabajo inmaterial según Antonio Negri.

Defraudadores de oficio que defienden la explotación de los trabajadores convertidos hoy en desecho, parásitos y parias prescindibles, simples oblatos sometidos al Estado de Excepción mundial permanente, suspendiendo así la democracia real.

En Venezuela, centro de la lucha contra el hiperliberalismo, se apropian de los subsidios y evaden impuestos evitando la reinversión social y concentrando la riqueza, canibalizando y rompiendo el tejido social. Esta destrucción hoy no encuentra freno: el Estado Nación atacado y disminuido, es empujado a situaciones de guerra económica interna, que acentúa las disparidades de ingreso y polarización entre ricos y pobres. (A. Joxe)

Enfrentémoslos con: profundización del modelo de Estado Social y de Justicia, democracia participativa, protagónica, real, soberana y decisoria, frente a la inocultable guerra de clases mundial que lleva a cabo la corporatocracia suprimiendo, criminalizando la pobreza, conquistándonos, sometiéndonos, pacificándonos y domándonos para  explotarnos no sólo cognitiva y lingüística, corporalmente, instalándonos dispositivos que conllevan a la autodestrucción.

Asumamos lo dicho por Joxe: “para el porvenir de las luces, es de desear entonces que se vuelva a una forma esclarecida de la lucha de clases a escala regional y global, bajo modalidades cuyas leyes aun no conocemos, puesto que, para que esta stasis desemboque en una victoria de la democracia, tendrá que apoyarse en pactos locales que se articulen de manera ingeniosa con pactos globales que pongan en tela de juicio de la ganancia ciega que conduce a la entropía”.  

MARÍA ALEJANDRA DÍAZ MARÍN

 CONSTITUYENTE

 

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