Cabezal Cabezal

Guri: De la explosión popular a la implosión de sentimientos

Publicado: 19 de marzo de 2019 a las 18:02 | Última actualización: 19 de marzo de 2019 a las 18:17

A la catástrofe que se pretendía crear, respondimos como lo que somos: un pueblo único y definitivamente muy especial A la catástrofe que se pretendía crear, respondimos como lo que somos: un pueblo único y definitivamente muy especial

A la catástrofe que se pretendía crear, respondimos como lo que somos: un pueblo único y definitivamente muy especial
Internet

No nos alcanzará la vida para escuchar, ver y leer las experiencias brotadas en el país todo, a raíz de las consecuencias que implicó el sabotaje cibernético orquestado por el imperialismo contra nuestro Sistema Eléctrico Nacional el 7 de marzo. Amargas vivencias, soluciones ingeniosas y el humor que nos caracteriza, incluso, en medio de las tragedias, forman ya parte de una historia que respira y transpira con alma propia.

A la catástrofe que se pretendía crear, respondimos como lo que somos: un pueblo único y definitivamente muy especial. Más que el problema generado –en lo particular-, con la ausencia de luz fue la ausencia de agua –en lo colectivo-, lo  que tejió la red solidaria que aún mantiene bajo estado de shock a quienes planificaron un acto de obstinada explosión popular. En su lugar obtuvieron como respuesta, una jamás calculada implosión de sentimiento venezolanista, patriota, humana y solidaria.

Por momento las clases sociales rozaron su nivel más bajo. En edificios de La Castellana, por ejemplo, permitieron que vecinos del barrio El Pedregal tuvieron acceso a “su” agua; en Chacaito, en la misma cola rumbo al manantial estaban los propietarios de viejos apartamentos en la zona junto a las familias de los urbanismos de la Gran Misión Vivienda Venezuela; en San Juan chavistas y no chavistas hicieron causa común alrededor de la misma solución y en ningún caso hubo actos de revancha política o provocación estimulada por la diversidad de criterios ideológicos. Fría quedó la “convocatoria” que inexplicablemente, desde una motocicleta, hicieron dos hombres que vestían uniformes propios de quienes están llamados y llamadas a garantizar el orden público, tratando de alterar los ánimos de quienes en ese instante supieron dar más valor al tobo vacío que tenían por delante.

Los gringos y sus adláteres aún no se recuperan de la aplastante  derrota recibida. Obviamente, sus actos conspirativos contra nuestro pueblo no cesarán pero ya están avisados: no les será fácil el exterminio.

¡Chávez vive…la Patria sigue!


ILDEGAR GIL 


@ildegargil

Deja tu comentario: