La tragedia del Orinoco (El Nacional, 16 de agosto 1980)

  • Hace 42 años, el día viernes 15, a las 8:05 am, ocurrió el fatal naufragio. Habían zarpado del Puerto Samariapo, a 74 km de Puerto Ayacucho, en la falkaEsther”, propiedad de La Fundación del Niño, la cual hizo aguas hundiéndose con todos sus ocupantes.
  • El Grupo Madera, el Chichón de la UCV, la Unión Cultural de Barrios de Barquisimeto y la agrupación teatral Mosquito, habían sido contratados por el CONAC para presentarse en Puerto Ayacucho, Samariapo, San José, Moriche y San Fernando de Atabapo
  • 18 de los 47 pasajeros perecieron ahogados al quedarse abierta una compuerta de la falka. 
  • A pesar de las voces de alarma que dieron los pasajeros sobre la entrada de agua a la embarcación, los encargados de la nave respondieron “tranquilos es normal que esa puerta esté así”. Pasados varios minutos, ni los guardias nacionales, ni los miembros de la tripulación pudieron impedir el hundimiento. 
  • Los pescadores Yekuana fueron los héroes ya que rescataron a una veintena de pasajeros que eran arrastrados por el caudal del Orinoco
  • Fallecieron en total 18 personas: 11 integrantes de Madera, uno de El Chichón, un excursionista de Ministerio de Juventud, 4 jóvenes pasajeros y un guardia naval. 
  • A 42 años cabe preguntarse: ¿La Tragedia del Orinoco, no fue ocasionada por la negligencia, impericia e inobservancia de las normas de navegación por parte de la tripulación, autoridades portuarias e instituciones involucradas? ¿Por qué no había chalecos salvavidas? ¿Qué pasó con el protocolo de evacuación en caso de emergencias? ¿Por qué la tripulación dejó solos a los pasajeros? ¿Destino, imprudencia o sabotaje?

Contexto: 

  • Corrían los tiempos del gobierno Luis Herrera Campins (1979-1983) y de su ministro de la Juventud, Charles Brewer Carías. Este despacho usaba la chalana falka “Esther” para traslado de contingentes juveniles del plan de campamentos de fronteras. 
  • El Territorio Federal Amazonas estaba dominado por transnacionales disfrazadas de Sectas Evangélicas, quienes ponían y quitaban autoridades a su antojo. 
  • La presencia de grupos culturales o avanzadas juveniles incursionando en los distintos pueblos resultaba un estorbo a las actividades “evangelizadoras”, dedicadas a  expoliar nuestros recursos. 
  • Los misioneros de las “Nuevas Tribus” controlaban en ese entonces el tráfico de oro, diamantes, fauna exótica, maderas y también minerales estratégicos. Para ello contaban con la anuencia del gobierno nacional. 
  • Estas sectas religiosas son la avanzada de la CIA para amansar incautos, explotar la riqueza de los conocimientos científicos de la selva y apropiarse de nuevos territorios, generando movimientos separatistas de cara a su plan de expansión. 
  • El antiguo Territorio Federal Amazonas fue declarado estado en 1992 y posee yacimientos de titanio, uranio, litio, oro, plata, diamantes y las llamadas tierras raras, entre otras.

REDACCIÓN MAZO

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