La Revolución Bolivariana siempre ha llamado al diálogo y a la paz (1)
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Publicado: 20/02/2026 06:18 PM
De nuevo, el chavismo ofrece
una ventana para mantener la paz nacional, y para ello propone una nueva Ley
de Amnistía con el fin de promover la coexistencia desde el respeto, la diversidad ideológica, la justicia y el derecho de convivir en tranquilidad en Venezuela.
Esto no es de ahora, desde que el Comandante Hugo Chávez ganó la presidencia, el llamado a mantener la paz ha sido permanente; y para demostrarlo, traemos a la memoria los eventos en los cuales la Revolución Bolivariana ha buscado construir espacios comunes para la convivencia política entre 1999 y 2019.
Así vimos como en 1999,
a propósito del referéndum revocatorio, hizo un llamado a "mantener el camino
de la paz, porque la inestabilidad puede ser peligrosa en medio de un
proceso de reconstrucción".
Chávez
defendió el proceso constituyente para
reorganizar los poderes públicos y destacó que, “dada la crisis en la que se encuentra
Venezuela, el único camino pacífico era convocar una Asamblea Nacional Constituyente (ANC) soberana que no esté subordinada a los poderes
constituidos".
El presidente Chávez
recordó durante la instalación de la ANC, que “el proceso de un cambio político se hace transitando un camino
pacífico, amplio y democrático, a diferencia de otros países donde los cambios
son generados con violencia y guerras fratricidas para tratar de salir de
situaciones horrorosas".
Años más tarde, en abril de 2002, cuando la
oposición dio un golpe de Estado, Chávez adoptó una postura de diálogo e hizo un llamado a la reflexión hacia sus adversarios, en un discurso
de conciliación. Sin embargo, las tensiones políticas continuaron,
intensificándose con el paro petrolero a finales de ese mismo año y durante todo el
2003.
Durante el mandato del Comandante se realizaron indultos puntuales, enmarcados en intentos de reducir la polarización tras episodios de inestabilidad política. Incluso, en 2004, luego de ganar el referendo, instó a la oposición a trabajar juntos en la construcción del país. A lo largo de su mandato, el presidente Chávez otorgó medidas de gracia a opositores en momentos clave, siendo el episodio más significativo la Ley de Amnistía de 2007. El 31 de diciembre de ese año, promulgó un decreto al respecto que benefició a personas procesadas por el golpe de Estado de 2002, el paro petrolero de 2002-2003, llamados a la violencia y otros eventos para confrontación política. Esta medida incluyó a quienes firmaron el llamado "Decreto Carmona" y a aquellos que estaban a derecho en ese momento.
Otro gesto de buena voluntad
fueron los indultos de 2011; en ese momento, el presidente Chávez
otorgó ese beneficio a 141 personas, incluyendo algunos casos que la oposición
consideraba presos políticos, y a presos comunes por razones
humanitarias, como enfermedades graves.
Incluso, luego de celebrar
victorias electorales, Chávez utilizó un discurso de "mano
tendida" llamando al diálogo, aunque esto no siempre se tradujo en
decretos legales de perdón inmediato. Los beneficios de indultos
y amnistías solían excluir delitos de lesa humanidad o violaciones graves a los
derechos humanos. Por otro lado, la oposición continuó denunciando la
existencia de presos políticos y exiliados hasta el final de su gestión en 2013.
Luego de la muerte del
presidente Chávez, la oposición retomó el camino de la violencia con la
organización de guarimbas para crear un ambiente de inestabilidad y tomar el poder
por la fuerza. Ante esto, y después de ganar las elecciones presidenciales en
2014, el presidente Nicolás Maduro convocó a una Conferencia de Paz, para
retomar la convivencia nacional. Para el momento, la oposición promovió una
escasez de productos de consumo, que producía descontento en las comunidades y
las instaba a través de los estudiantes, a quemar las calles y crear descontento
social.
En 2016, la Asamblea
Nacional (AN) aprobó la Ley de Amnistía y Reconciliación Nacional, que,
en su primer artículo, reza lo siguiente: “La presente Ley tiene por objeto
sentar las bases para la reconciliación nacional y la paz social mediante la
amnistía de los hechos considerados delitos, faltas o infracciones que se
señalan en esta Ley y otras medidas aquí contempladas”. En su artículo
5, detalla que “se concede la amnistía de los delitos o faltas, cometidos o que
se considere que han sido cometidos entre el 3 de diciembre de 2007 y el 31 de
diciembre de 2015”.
Esa misma Ley detalló, en su artículo 6, lo siguiente: “Se concede amnistía en favor de todas aquellas personas investigadas, imputadas, acusadas o condenadas como autores o partícipes en la realización de acciones con fines políticos que se correspondan con los hechos punibles de instigación pública; intimidación pública; instigación a delinquir; violencia o resistencia a la autoridad; desobediencia a la autoridad; obstaculización de la vía pública; daños a la propiedad; incendio; fabricación, porte, detentación, suministro u ocultamiento de artefactos explosivos o incendiarios; ultraje a funcionario público; asociación para delinquir; agavillamiento; conspiración; traición a la patria; rebelión civil o militar; instigación a la rebelión civil o militar; insubordinación; faltas al decoro militar; ataque y ultraje al centinela u otros hechos punibles conexos”. Además, incluyó de nuevo los delitos estipulados en la Ley de Amnistía del 2007, siendo objeto de beneficio , los mismos personajes de aquel momento.
Más adelante, en junio de 2018,
el presidente Maduro en una reunión realizada en el palacio presidencial,
declaró que “hoy han salido en libertad por petición mía como Jefe de Estado un
grupo de dirigentes y militantes de la oposición que habían cometido delitos de
violencia política entre los años 2014, 2015, 2016 y en las guarimbas de 2017.
Espero que los excarcelados salgan con un mensaje de paz y de buena voluntad;
quienes conspiren contra el Gobierno y busquen caminos fuera de la constitución
para vulnerar la paz recibirán su castigo”.
En la misma reunión, el
presidente Maduro detalló que “ya un primer grupo ha recibido los
beneficios de esta política de pacificación que quiero llevar al más amplio
nivel, quiero un proceso de pacificación, estas excarcelaciones son intento
sólido y firme para el reencuentro y la reconciliación de los venezolanos”.
De nuevo, en 2019, el
mandatario venezolano, en un contacto telefónico con la asamblea de
juramentación de la Vanguardia Política de la Juventud del Partido Socialista
Unido de Venezuela (JPSUV) declaró: “He llamado más de 600 veces al diálogo
nacional por la paz. Pido el apoyo de todo el país para llegar a acuerdos por
la paz ¡Seguiremos avanzando!”.
En esa oportunidad, el presidente reafirmó su compromiso con el camino del diálogo, la razón y la verdad por el bienestar nacional para avanzar en medio de las dificultades que ha impuesto el gobierno de EEUU contra el Pueblo venezolano. También reiteró su agradecimiento al gobierno de Noruega por su apoyo al Diálogo de Paz, emprendido por el Gobierno Bolivariano con la derecha nacional, “varias veces hemos logrado sentarnos con la oposición, en mesas de conversación, de trabajo, de diálogo, de negociación para buscar acuerdos, el 80% de la población está de acuerdo con el diálogo y la conciliación entre el Gobierno y la oposición venezolana, y esto puede contribuir a la resolución de los problemas, en especial en el ámbito económico”.
AMELYREN BASABE/REDACCIÓN MAZO