Malaverismos:El fracaso como una de las Bellas Artes

El siquiatra que se ha hecho multimillonario atendiendo las locuras de la gente de la oposición
Cortesía Internet

04/12/2022 06:30 AM

El Dr. Sigmund Echenagucia vive gracias a sus pacientes de la oposición, que no encuentran la manera de superar el montón de fracasos que han alcanzado durante todos estos años.    

Sigmund Echenagucia, el Siquiatra que se ha hecho multimillonario atendiendo las locuras de la gente de la oposición, cuando terminó de tomar su Campari en las rocas, comenzó a dar golpecitos en la mesa mientras esperaba la llegada del salmón a la miel que, como siempre, solicita cada vez que llega a su tasca preferida en La Candelaria.  No solamente esperaba su salmón, también me esperaba a mí, que, como nunca, era la primera vez que llegaba retardado al lugar. Una mini-guarimba en Santa Fe, me había detenido por un momento.

Después de saludarnos y pedir también un Campari en las rocas y un pargo a la sal, comenzamos a conversar. 
-Tienen recaída, amigo Malaver. Varios de ellos, a los que ya creía que habían superado la crisis del antichavismo, volvieron ahora con el antimadurismo, es decir, después de aquel stress post electoral, la recaída fue fuerte, pero lograron superarla, sin embargo ahora volvieron con más fuerza, y creo que la terapia va para largo, porque los constantes fracasos los tienen al borde de un ataque de nervios.

Se refiere el siquiatra Echenagucia a la gente de la oposición. A muchos de ellos los está atendiendo desde el golpe del 11 de abril de 2002. Hay otros que se han ido sumando en cada una de las derrotas que ha tenido la oposición. Incluso, hay algunos que vienen desde Miami a ver a Echenagucia, porque consideran que es un siquiatra muy profesional.

Y me sigue contando: 
-No es muy ético que te cuente algunas cosas, pero considero que es bueno conversarlas contigo, lo que no te puedo decir son los nombres de esta gente, pero en verdad que la cosa da como para escribir un libro: El fracaso como una de las bellas artes, por ejemplo. Sucede que esta gente asumió el fracaso como una conducta personal, saben que han ido de fracaso en fracaso y que cada día la gente se está cansando, sin embargo, los que quedan, siguen en esa locura. Uno de ellos me dijo que el fracaso mayor fue cuando nombraron a Omar Barboza como Coordinador de la Plataforma Unitaria. 

Aquello era para caer de espaldas de una vez en el diván y no levantarse más nunca, me confió el hombre.
El mesonero llega con el salmón a la miel y el pargo a la sal, y nos sirve también dos nuevos Campari en la roca. La tasca está llena. Y el siquiatra Echenagucia sigue diciendo: 
-Ese hombre – se refiere a Barboza- llegó prometiendo una Comisión para que organizaría las primarias de la oposición, y apenas fue hace unas semanas que lo lograron. Además, los requisitos eran muy difíciles de conseguir, porque pedían gente honesta, pulcra, reconocida, y eso no abunda entre ellos. Sin embargo lo lograron.  Uno de ellos, que yo pensé que estaba bien, llegó diciéndome que esa era mucha comisión para Petra, y que esa comisión no iba a ser capaz de unir a la oposición porque es más la que no está en la plataforma que la que está.  

Sigmund toma un trago de Campari y sigue diciendo:
-Y ahora con Antonio Ledezma, Julio Borges y Leopoldo López dando clases desde el exterior de cómo se debe hacer para llegar al poder, la mayoría de mis pacientes, todos de oposición, dicen que no los soportan. Porque son los que han disfrutado de todo lo que está pasando. El mejor negocio, me dijo uno de ellos, es estar con ellos en el exterior, pero en la oposición, eso sí. Allí está Carlos Vecchio, ese no lo puede ver ninguno de mis pacientes.

El Dr. se detiene y comienza a hincarle el diente al Salmón. El pargo a la sal está, como siempre, estupendo. Una pareja pasa al lado y saluda al Dr. El Dr. se pone de pie y les da la mano y luego se sienta. 
-Esa pareja es una de las pocas que dejaron la locura contra el gobierno, ahora hasta están de acuerdo con que el gobierno y dicen que la Misión vuelta a la patria es lo mejor que se ha hecho. Y, además, dicen que parece que es cierto, que sí existe el cardiológico infantil, donde han salvado a miles de niños. Están casi recuperados. - me dice el Dr.
Al final, cuando ya estábamos dispuestos a cancelar la cuenta para partir, el mesonero le dice a Echenagucia:
-No se preocupe. El señor que está allá,  pagó su cuenta. 
Echenagucia levanta la vista y saluda a un señor que está al fondo, en una mesa, y después me dice: 
-Ese es uno de mis mejores pacientes. Ayer me dijo que ya no cree en nadie de la oposición, que no quiere seguir fracasando, porque ese arte no le gusta.

ROBERTO MALAVER

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