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María Alejandra Díaz: Desvergonzada rendición

Publicado: 18 de julio de 2018 a las 10:57 | Última actualización: 18 de julio de 2018 a las 11:03

Constituyente María Alejandra Díaz Marín Constituyente María Alejandra Díaz Marín

Constituyente María Alejandra Díaz Marín
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Los neoliberales defienden medidas -plan de medios mediante- que nos recuerdan años nefastos (80-90), llevaron al país al 67% de pobreza y 35% pobreza extrema, analfabetismo, exclusión y miseria galopante.

Alegan que generando confianza y un marco de seguridad jurídica se crea un ambiente propicio para la inversión privada! (nacional y extranjera), en una estrategia de crecimiento que permita repatriar el capital que huyó y salir adelante, aunque esto signifique perder soberanía y la consecuente privatización de nuestras principales industrias y servicios, incluida PDVSA, tomando el poder político –ya tienen el económico- luego el militar, poniendo fin a la utopía Bolivariana.

Retornan con el dogma de la apertura del libre mercado, libre cambio de divisas, restricción monetaria, reducción del salario real, subir los tipos de interés, liberalización de los precios: primera dosis de la terapia de shock. La segunda prevé liberalización y acudir al FMI, siendo la privatización, cambiar la propiedad y la gestión, y reorientar la producción  la tercera dosis de la devastación, así lo demuestra el caso URSS después de 1989, donde lo “nuevo” fue la evaporación de los activos públicos y la fuga de ingentes fortunas al exterior, deviniendo una devaluación inevitable de su moneda.

Recomiendan reducir el déficit fiscal echando a la calle miles de trabajadores, eliminar la intromisión del Estado, desmantelar el Estado Social, eliminar regulaciones estatales, reemplazándolas por el consenso de ciudadanos –élites empresariales-, suprimir el Estado Nación y la soberanía real  privilegiando la soberanía del consumidor y empresario.

Para ello era menester demoler el modelo de desarrollo de Chávez basado en un principio contrario al neoliberal; distribuir primero. Para crecer y generar recuperación económica se partió de una decisión política. Crecimos y distribuimos lo producido, siendo el control de cambio el dispositivo más idóneo para detener la fuga de divisas y poder asignar éstas en una distribución equitativa del ingreso, previsto constitucionalmente.

 A contrapelo de los neoliberales debemos fortalecer el orden interno (producción manufactura, industrial y agrícola campesina), anclar el tipo de cambio a comodities, recuperar PDVSA -jamás entregarla-, estimular el consumo, atacar la liberalización de precios, minimizar el contrabando, usar la tecnología para controlar subsidios y evitar desvíos y corruptelas, con políticas audaces en lo tributario, fiscal  y monetario.

El planteamiento neoliberal, desconoce que Chávez representó una sustracción al sistema capitalista, al recuperar PDVSA como productora de un bien muy preciado para el mercado mundial, obtener ingresos y repartirlos justamente. Olvidan que la anomalía planteada por Chávez consistió en distribuir ese ingreso en planes sociales de mejora de la calidad de vida de todos… Ahí están los números.

Es una desvergüenza proponer liberalizaciones, cuando padecemos una, ¿o es que acaso el Dólar Tóxico y sus efectos de libre mercado sin la intervención estatal no ha funcionado demoliendo el salario, deteriorando drásticamente la calidad de vida, conllevando  la exclusión y pérdida de esperanza en una vida mejor?

El conflicto de fondo que los neoliberales evitan plantear se centra en la apropiación del ingreso y la distribución de la renta petrolera: sectores oligopólicos y monopólicos parasitarios en contra de un Estado Social dueño de los recursos que garantiza los derechos humanos, la distribución equitativa y cuida que los agentes económicos no aplasten a los débiles,  generando condiciones y oportunidades a los menos favorecidos históricamente.

Tratan de imponernos a través de la hiperinflación reglas para domesticarnos.  Corresponde al Estado Democrático, Social, de Derecho y de Justicia equilibrar estas desigualdades impuestas por el capital y sus dueños, lo contrario es violentar la Constitución, rendirnos  y traicionar a Chávez.

MARIA ALEJANDRA DÍAZ