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Miguel Díaz Canel: Estados Unidos pretende regresar al mundo a sus peores tiempos

Publicado: 17 de julio de 2019 a las 11:52 | Última actualización: 17 de julio de 2019 a las 12:28

Miguel Díaz-Canel, presidente de Cuba Miguel Díaz-Canel, presidente de Cuba

Miguel Díaz-Canel, presidente de Cuba
Foto: Internet

La actual administración estadounidense, que desprecia el multilateralismo y ha decidido regresar al mundo a sus peores tiempos, utilizando las más impúdicas amenazas, con injerencia insolente y constantes ultimátums, que incluyen la posibilidad de invasiones, ha declarado públicamente, más de una vez, su propósito de destruir cualquier alternativa de desarrollo diferente al capitalismo salvaje que intente desarrollarse en la región.

Venezuela, Nicaragua y Cuba son las naciones cuyos procesos políticos no aceptan los monroístas de la administración Trump. Ellos, impedidos de cumplir con sus promesas electorales de recuperación de la industria y la grandeza nacional estadounidense, se hunden en un pantano de mentiras ridículas al asegurar que tres naciones latinoamericanas, que luchan por superar el subdesarrollo heredado, amenazan al poderoso imperio.

La novedad está en las tácticas de guerra no convencional, que van de lo simbólico a lo real: desde las llamadas fake news –mentiras envueltas en falsos trajes noticiosos– hasta sabotajes a las redes informáticas que sostienen la vitalidad del país.

No podemos subestimar la escalada de estas agresiones. Más allá de las amenazas, típicas de los mercaderes de la política, con el ascenso a cargos decisorios de políticos falaces, mediocres y criminales, ha crecido la persecución financiera y el bloqueo comercial contra Cuba. Ellos han hecho retroceder hasta el peor nivel las precarias relaciones con nuestro país fabricando falsos incidentes acústicos, canalizando fondos millonarios a la contrarrevolución y la subversión política, armando listas mendaces y espurias...

Quienes ahora tienen a su cargo la conducción política de tan influyente nación han demostrado que desprecian los compromisos e instrumentos jurídicos acordados libremente por la gran mayoría de los Estados, que desconocen el derecho a la autodeterminación de los pueblos y que niegan el principio de la igualdad soberana entre las naciones. Creen que la voluntad de su Gobierno se puede imponer sobre otros, incluso sus propios aliados, por vía de la amenaza o el castigo, con la imposición de aranceles comerciales punitivos y otras medidas coercitivas y unilaterales. Se proponen destruir con celeridad el sistema de relaciones internacionales edificado en torno a las ­normas y principios de la Carta de las Naciones Unidas.

Han declarado abiertamente la vigencia y aplicación de la infame Doctrina Monroe, viejo instrumento del colonialismo, el neocolonialismo y el imperialismo, que cuestiona el derecho a la autodeterminación, amenaza la soberanía de todas las naciones de América, sin excepción, y pretende intimidar al resto del mundo.

Contra Cuba la conducta de los EE.UU. permanece aferrada al objetivo de lograr la asfixia económica (…) y de­sacreditar a la Revolución, a sus dirigentes, su glorioso legado histórico; a denigrar las políticas económicas y sociales en favor del desarrollo y la justicia, a liquidar las fuerzas políticas de izquierda y los movimientos populares y a restablecer el macartismo para intentar destruir las ideas del socialismo.

Discurso pronunciado en la clausura de la Tercera Sesión Extraordinaria de la IX Legislatura de la Asamblea Na­cional. 

Discurso pronunciado en la clausura del IX Congreso de la Uneac.

Discurso pronunciado en la clausura del Tercer Periodo Ordinario de Sesiones de la IX Legislatura de la Asamblea Nacional.

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