Cabezal Cabezal

Malaverismos: Los alegres viajeros

Publicado: 23 de septiembre de 2018 a las 06:00 | Última actualización: 23 de septiembre de 2018 a las 08:50

El terrorista Julio Borges, el rófugo Antonio Ledezma y el ignorado Ramos Allup El terrorista Julio Borges, el rófugo Antonio Ledezma y el ignorado Ramos Allup

El terrorista Julio Borges, el rófugo Antonio Ledezma y el ignorado Ramos Allup
Foto: Internet

Julio Borges y Antonio Ledezma están rompiendo sus propios records de viajes durante el año 2018. Desde España, Colombia, Washington, París, Perú y otros países, se la pasan dando declaraciones y pidiendo sanciones contra Venezuela, y la gente se pregunta y ¿quién paga esos viajes?

-         Aló. ¿Henry?

-         Sí. Soy yo. ¿Quién es?

-         Es Julio Borges.

-         Tienes la voz bien rara.

-         Es por si acaso me están grabando.

-         Y en qué parte del mundo estás. Porque tú te la pasas en eso.

-         Estoy en París. Y te llamo para decirte que Antonio y yo vamos a escribir un manifiesto para ver si todos ustedes lo firman.

-         Por lo visto les ha ido bien a ustedes, porque aprendieron a escribir.

-         No jodas, Henry. Es en serio.

-         Bueno envíame ese documento pro el correo clandestino. Eso sí, que no sea pidiendo más sanciones porque ustedes no se la calan como nos las calamos nosotros.

-         Seguro. Salúdame a Ismael García.

Ramos Allup sonrío y guardó su celular. Estaba sentado en el escritorio de la Sala de lectura Rómulo Betancourt, y justo cuando estaba terminando de escribir un insulto por twitter, lo llamó Julio Borges. Mientras veía la armadura que lo acompaña en la biblioteca se preguntaba: “¿Qué manifiesto será ese que están escribiendo esos lechuguinos?”.

Y mientras estaba meditado profundamente en esa llamada de Julio Borges, sonó el timbre de la casa: “Adelante a luchar miliciano…”. El mayordomo fue y abrió y era Edgard Zambrano quei llegaba. Los dos hombre se saludaron y Ramos Allup le echó el cuento de la llamada de Borges. Los dos comenzaron a cavilar por un buen rato y no dieron con lo que se proponían esos dos personajes. Fue entonces cuando nuevamente sonó el timbre: “Adelante a luchar miliciano… Y el mayordomo fue a abrir la puerta y se encontró con Luis Florido. Cuando el hombre llegó al escritorio donde estaban Zambrano y Ramos Allup, los saludó y dijo: “Vengo de renunciar a Voluntad Popular”. Ramos Allup sonrío y dijo: “Y el mundo se paralizó por un momento. Echa tu cuento como es Florido. Te botaron porque no presentaste cuentas de la comisión de política exterior donde te pusieron”.

Florido aceptó la broma de Ramos Allup, y Zambrano planteó lo del manifiesto de Borges y Ledezma. “De paso, Florido, antes tú eras el que más viajaba, ahora estos dos, Borges y Ledezma te quitaron el record. Uno nunca sabe dónde están”. Y Florido dijo: "Es cierto, y nadie sabe quién paga eso viajes”. “No sabemos pero sospechamos, y cuando uno sospecha siemrpe es cierto, amigo.” Dijo Zambrano.

Entonces Ramos Allup arrancó con un análisis. “Vamos a ver qué es lo último que han hecho esos zánganos. Estuvieron en España, y de allí se fueron a Colombia a apoyar a Duque, o mejor dicho a Uribe, y ahora aparecen en una foto al lado de Luis Almagro en Washington. Por cierto, el único que se está riendo en esa foto es Almagro. Y a lo mejor se está riendo de ellos. Además, Almagro viene de dar unas declaraciones muy peligrosas, habló de no descartar la posibilidad de una intervención en Venezuela. Y el Grupo de Lima le dijo que no, y mucha gente dijo que no. Y nosotros no hemos dicho nada tampoco. Y de allí seguro que Antonio partió para Madrid, y Julio para Colombia, es decir, fueron a tomarse la foto con Almagro. ¡Qué buena vida!”.

En ese momento sonó el celular de Ramos Allup: “We will come back. We will come back. “Ese es un mensaje que me acaba de llegar. Vamos a ver qué pasa”. El hombre abrió el mensaje y allí estaba escrito el mensaje de Julio Borges. “Ya te enbie el mensaje por correo eleptronico”. Ramos soltó la carcajada. “Yo pensé que habían aprendido a escribir pero parece que todavía no”. Fue a su computadora Mac y allí estaba el manifiesto que Ramos Allup leyó en voz alta: “Nosotros, Julio Borges y Antonio Ledezma, los líderes de la oposición venezolana en el exilio, junto con nuestros compañeros en Venezuela, declaramos que apoyamos todas las intenciones del Secretario General de la Organización de Estados Americanos -OEA- para salvar a Venezuela”.

Los tres diputados de la Asamblea en Desacato se miraron impresionados. “Estos carajos son bien audaces”- dijo Florido. “Que se jodan. No firmamos un carajo”. Dijo Ramos Allup. “Aprobado”. Dijo Zambrano.

@robertomalaver