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“Violencia supremacista es por terrorismo inspirado en Trump”

Publicado: 6 de agosto de 2019 a las 09:59 | Última actualización: 6 de agosto de 2019 a las 11:30

Los autores de tiroteos, como de El Paso, actúan dentro del formato del terrorismo inspirados en el presidente de EEUU, Donald Trump Los autores de tiroteos, como de El Paso, actúan dentro del formato del terrorismo inspirados en el presidente de EEUU, Donald Trump

Los autores de tiroteos, como de El Paso, actúan dentro del formato del terrorismo inspirados en el presidente de EEUU, Donald Trump
Foto: Internet

Un tiroteo masivo, ocurrido el sábado en El Paso (Texas) y otro el domingo en el estado de Ohio dejaron al menos 30 muertos e hicieron regresar a la palestra internacional el tema de la violencia armada en EEUU, alimentada por la supremacía blanca.

Patrick Crusius, el atacante de El Paso, le dijo a las autoridades poco después de la matanza, que su objetivo era “matar tantos mexicanos” como le fuera posible, según reportó la televisión ABC. También vinculan a Crusius con un manifiesto publicado en Internet, que incluye pasajes en los que critica la “invasión hispana” de Texas.

David Schanzer, profesor de la Escuela de Políticas de Sanford en la Universidad de Duke, en un artículo elaborado para el diario británico The Guardian, publicado el lunes determina que la balacera de El Paso fue resultado del “terrorismo interno inspirado en la ideología del Trumpismo”.

Schanzer, efectivamente, vincula el aumento de los crímenes de odio en Estados Unidos con las retóricas del presidente estadounidense sobre temas como el racismo, la división étnica y la histeria antimigrante, las cuales se han acentuada desde el inicio de la campaña electoral para el 2020.

“Los individuos a menudo pasan de ser un defensor pasivo de una causa a un asesino movilizado cuando sus agravios políticos se amplifican y sus enemigos son deshumanizados”, sugiere el artículo en alusión a las declaraciones racistas de Trump.

La nota se refiere al uso de términos “invasores” e “infestar a EE.UU.” por parte del magnate neoyorquino para hablar de los migrantes y extranjeros de los países que él mismo consideró una vez como “agujeros de mierda”. Con esta actitud, prosigue el texto, Trump “está motivando (…) a tomar medidas en sus propias manos mediante el uso de la violencia”.

Recientemente, Trump describió Baltimore una localidad mayoritariamente afrodescendiente y gobernada por demócratas como “un lugar desastroso infestado de ratas y roedores” y una zona “muy peligrosa y sucia” en la que “ningún ser humano querría vivir”. 

Trump, además, ha tomado medidas para reducir el número de minorías que llega a Estados Unidos, de modo que ha tratado de cerrar el paso a los migrantes de siete países de mayoría musulmana, además de reducir drásticamente la cifra de refugiados admitidos en el país norteamericano, tratando de llevarla a cero en 2020.

Otra muestra relevante de la postura supremacista blanca de Trump, conforme a Schanzer, constituye la política antimigrante del inquilino de la Casa Blanca y, en particular, la separación de los niños e sus padres en la frontera con México.

Por otro lado, el proyecto político de la Presidencia de Trump se centra en reducir el poder de los no blancos en Estados Unidos, un principio clave del pensamiento supremacista blanco.

“Cuando Trump sugirió el mes pasado que cuatro miembros del Congreso de color que nacieron o se naturalizaron en los Estados Unidos ‘vinieron’ de otros países, ratificó el concepto central de la supremacía blanca de que las personas no blancas no son realmente ‘estadounidenses’”, se lee en el artículo.

El magnate neoyorquino atacó a mediados de julio a cuatro congresistas demócratas de diferentes razas espetándoles que “vuelvan a sus países” en lugar de “decir al país más poderoso de la Tierra cómo debe gobernarse”.

Este mensaje de Trump iba dirigido en específico a Alexandria Ocasio-Cortez, neoyorquina de cuna de origen puertorriqueño; la afroamericana Ayanna Pressley, nacida en Cincinatti y criada en Chicago; Rashida Tlaib, natural de Detroit de padres palestinos; e Ilhan Omar, que llegó a EE UU de niña procedente de Somalia.

Por todo ello, pese a que el republicano Trump no llama abiertamente a sus partidarios a usar la violencia para promover su agenda, sus retóricas “están infundidas con las nociones de violencia y deshumanización”, indica Schanzer.

Trump manda este mensaje a los estadounidenses

Schanzer dice: “Su presidente comparte la opinión de que los inmigrantes y las minorías raciales son un flagelo en Estados Unidos. No merecen los privilegios de la ciudadanía y se les debe negar el poder político a toda costa. Son animales de todos modos, por lo que el uso de la violencia está permitido”.

El mandatario norteamericano, por otro lado, anunció a finales de julio que busca limitar actividades de los grupos antifascistas estadounidenses y baraja declararlos “organizaciones terroristas”.

Ese anuncio ha desatado críticas a nivel nacional en EE.UU., de quienes alertan de que declarar “organizaciones terroristas” a los antifascistas no tendría en cuenta la “fuente de violencia política mortal en la nación”, es decir las violaciones ejercidas por los supremacistas blancos y neonazis en el país.

HISPANTV

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