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Un año de victorias revolucionarias y de derrotas del golpismo y el terrorismo

Publicado: 20 de mayo de 2019 a las 09:37 | Última actualización: 20 de mayo de 2019 a las 09:51

El pueblo con su participación, avaló las elecciones, aunado a la transparencia del Consejo Nacional Electoral El pueblo con su participación, avaló las elecciones, aunado a la transparencia del Consejo Nacional Electoral

El pueblo con su participación, avaló las elecciones, aunado a la transparencia del Consejo Nacional Electoral
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2018 estuvo marcado por los intentos de la derecha venezolana, con el apoyo de Estados Unidos (EEUU) y de sus gobiernos satélites de la región, de intentar sabotear las elecciones presidenciales del 20 de mayo. Sus planes fracasaron y aquel domingo Nicolaś Maduro Moros fue reelecto presidente de la República Bolivaria de Venezuela para el período 2019-2025.

Un día como hoy, pero hace un año, el candidato de la Revolución obtuvo 6 millones 248 mil 864 votos, es decir 67,84% de los sufragios, superando de esta forma en 46,91 puntos al opositor Henri Falcón.

Luego del holgado triunfo del abanderado socialista, la derecha nacional insistió una vez más en desconocer los comicios, asegurando que supuestamente no cumplieron con los estándares necesarios para ser considerado “democrático, libre, justo y transparente”.

El pueblo con su participación, avaló las elecciones, aunado a la transparencia del Consejo Nacional Electoral (CNE) que fue reconocida y destacada por los acompañantes internacionales de diversos países.

Tras la victoria de Maduro, el imperio estadounidense arreció sus ataques contra el país. De hecho, un día después de su reelección, la administración de Donald Trump incrementó sus sanciones y bloqueo financiero contra la patria de Bolívar, especialmente contra Petróleos de Venezuela (Pdvsa).

Tres meses después, la derecha venezolana con apoyo de los gobiernos de Colombia y de EEUU  aumentó sus niveles de violencia al perpretar el 4 de agosto un intento de magnicidio en grado de frustracción contra el presidente Nicolás Maduro. Ese día, dos artefactos voladores tipo dron con cargas explosivas, detonaron en las cercanías de la tarima presidencial y en algunas zonas donde se realizaba el desfile con motivo de los 81 años de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) en la avenida Bolívar de Caracas, y en la que se econtraba el alto mando militar, el tren ejecutivo y el cuepo diplomático.

En enero de este año la derecha venezolana promovió la creación de un Estado paralelo con el apoyo de EEUU, tratando de aplicar en el país un escenario como el que ejecutó en marzo de 2011, la oposición Libia para derrocar al presidente Muamar Gadafi, y que facilitó en los meses subsiguientes la invasión militar liderada por mercenarios y fuerzas de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (Otán).

El personaje seleccionado por la derecha para acometer este plan fue el entonces presidente de la Asamblea Nacional en desacato, Juan Guaidó, quien el 23 de enero se autoproclamó presidente en una plaza pública del este capitalino.

Este ultraderechista, un mes después promovió una invasión contra el país al tratar de ingresar una supuesta “ayuda humanitaria” a través de la frontera con Colombia. La Fuerza Armada Nacional Bolivariana (Fanb), los cuerpos de seguridad y el pueblo impidieron que se violara la soberanía nacional. Los camiones nunca ingresaron al país. Telesur dejó  en evidencia con diversos videos que lo que pretendía ingresar la derecha era material para guarimbas.

Un mes después la derecha criolla ejecutó con el apoyo de Estados Unidos actos terroristas contra el Sistema Eléctrico Nacional, directamente contra la Central Hidroeléctrica El Guri, acción que dejó varios dían sin luz al país.

El pasado 30 de abril, Juan Guaidó y el prófugo de la justicia, Leopoldo López lideraron un intento de golpe de Estado en el Distribuidor Altamira, Caracas. Acción inconstitucional que fue celebrada por los halcones de la guerra de EEUU, el secretario de Estado, Mike Pompeo, el asesor de seguridad de la Casa Blanca, John Bolon y el designado como enviado especial para Venezuela, Elliott Abrams, así como por los presidentes de derecha de la región.

Tras su fracaso ese día, el golpista Guaidó, Pompeo y Bolton incrementaron sus amenazas de intervención militar contra el país.

El pasado jueves EEUU, violó la Convención de Viena al asaltar la embajada venezolana en Washington.

A todos estos ataques hay que sumar los más de 30 mil millones de dólares que le ha costado a Venezuela el bloqueo que mantiene EEUU y sus aliados.

Esta gran cantidad de agresiones han sido derrotadas por el Gobierno Nacional en unión civico-militar. Es por eso que una vez más el pueblo saldrá este lunes a la calle  para celebrar el aniversario de la victoria electoral de Maduro y para ratificar su apoyo y lealtad al jefe de Estado constitucional  y a la Revolución Bolivariana.

 

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